viernes, 8 de septiembre de 2017

Susurros del Autor VII (Cuentos Cortísimos)

1.
Le rogué no me dejara, eres mi todo grite, voy a cambiar le suplique, giro me vio y dijo, es imposible, se largó... El espejo quedo vació.

2.
Caminaba por la acera fumando un cigarrillo, me di cuenta entonces que la vida se había ido, pero la Muerte aun no llegaba.

3.
Yo antes era otro, otro tipo...
Uno que quería, que amaba, que respetaba y espera le pagase igual.
Yo antes era otro. Otro tipo.

4.
Así un sentido aburrido de la existencia y aún de la propia muerte.
Todos somos extranjeros en nosotros mismos y para todos los demás.

5.
Este amor escatológico que nos tenemos, esta disidencia sin amarrar.
Esta carnicería vegetariana llamada azar.

6.
En este inmenso mar, oscuro y traicionero llamado humanidad, me siento parado en un escuálido esquife llamado deseo.

7.
Si, había mil razones, pero para mí con la primera bastaba.
Me basto para amarte una sola.

8.
Esta Zona de Adyacencia entre tu olvido y mi recuerdo en mutuo conflicto interno.
 Se nos ha anquilosado el amor. 

9.
Cuando no encuentro las cosas, cuando me encuentro un obtuso desordenado, es viva prueba que viví contigo
y algo de ti dejaste...

10.
En esta mierda era, en esta época sin gloria, sin batalla ni lucha,
sin facción ni opinión,
sin letra y paradigma,
el verso quedo muerto.



martes, 15 de agosto de 2017

He Dibujado

He dibujado con palabras la estructura física de un sentimiento, la sombra abstracta de un latido, el trazo concreto de un sueño.
Y aunque mi mente, mi razón me indica lo contrario, mi corazón que late sin parar me abraza como sublime revelación a tu cintura. Muy a pesar de los oprimidos de los opresores. Ese instante cuando despierto y su respiración me arropa los miedos y entiendo que estoy seguro junto a su cuerpo, prodigio de mujer.

No le digas a mi Silencio que callé es solo la yuxtaposición de mi súplica del «quédate»

Conociendo más la vida, más te acercas a la tragedia. Y al estribillo milagroso que resulta vivirla. Hay nubes que tienen la forma provisoria de mis sueños, hay vientos que pueden destruirlos profética en escombros, entonces (también lo sé)

¿Dónde está la poesía, donde quedan las musas de mi Parnaso, quien atiende mi desconsuelo sin tu presencia?

Que no se olvide nunca, que el amor es la única puerta que existe, que es la cura, la conspiración que remedia la Muerte oscura...
Otra tarde que sus antojos endulzan mis azares...

¡Otro susurro neutral al oído que sabe a tu nombre que traza mis andares! Al temple de acero del episodio critico de mi consciencia.

Un paseo tormentoso, una epifanía incurable de sueños confusos, un amor que sabe a nubes, un beso que llena mi ser. Esto completa mi vida, he soñado con la vida, no es otra que vivir mi sueño.

Sueño que te tomo de la mano, que te llevo conmigo que nunca, nunca has estado lejos. Porque a cada lado de la orilla hay dos seres que sueñan con estar abrazados… y aunque la distancia es abismal el amor los tiene unidos.

Tengo una historia, que trata de lo nuestro, tengo la historia que fraguo un genio maestro.
He dibujado con palabras la estructura física de un sentimiento, la sombra abstracta de un latido, el trazo concreto de un sueño.



domingo, 16 de julio de 2017

De los poemas improvisados

De los poemas improvisados hay uno: Cuando en aquella madrugada entre el frío, entre sabanas tras un instante de placer, te dije «Te Amo», la vida cambio para siempre...

Todo lazo social, todo nexo empírico o planeado tiene «consecuencias» ... Y toda «consecuencia» un nuevo planteamiento.
Así es esto de vivir.
Vives hasta que mueres.
Entendí entonces cuando me dijo el frio, que el recuerdo entraría por la ventana si no la cerraba. Súbito desbarato de la noche, desgarro de tinieblas presurosas a caer... Viene la madrugada, nos descubrirá con sol, nos vera solos... Irreparable descarrilamiento fugaz de la fortuna.

Adoramos la belleza porque es fugaz, nos equiparamos a dios, pero dios no existe, somos malditos por elección y cautos por consecuencia. ¡El amor y el odio, operan de la misma manera, es su naturaleza esencial, dirigirse hacia lo ininteligible... Igual que los besos que pusiste un día en mi boca!
Hoy suena el «adiós». La vida es aquel teatro del absurdo, donde esencialmente "nada ocurre, dos veces". ¡A menos que sea tragedia latente! Y destruir, tu vida, la vida que quería para mí, es casi suicidio, es negar lo santo por lo profano.

Si, había mil razones, pero para mí con la primera bastaba. Me basto para amarte una sola. Por lo pronto, sin métrica alguna, exijo cordura, sin conseguirla se ha visto extinta en un mar, sin expiar la culpa del deseo consumado.

Me dijo el frio, que el recuerdo entraría por la ventana si no la cerraba. Y ahí empieza la película, es decir cómo habría sido la historia si se hubiera tomado el otro rumbo, aquel que entonces se descartó.
Soy historia pasada, futuro poema, presente canción, con letra de anatema... Soy sombra de desatino, castillo en el aire demolido. Soy Yo. Por amar al Amor, surgió el Odio... Al salir, me perdí. Enseguida fue demasiado tarde para retroceder.
Sartenes y platos por tirar, un horno que no volverá a cocinar... un vaso que lleva tu nombre, como lápida conmemorativa. Tenemos el mismo «problema». Eso que deseamos, aquello por lo que damos la vida. Es una mentira, un autoengaño de nuestro egoísta corazón. Que no se te oxide el amor, que no te cubran las intrigas, que la verdad no sepa a mentira, que subsista mi ser en tu corazón...
Supongo que no me resta más por decir... (Ya todo lo he confesado) a su saber; no está en mi epílogo... Hoy por hoy soy, el del prólogo.

Esperando el mensaje, la llamada, el hola o el adiós que nunca llega. Esperando a la Muerte que todos los días me sonríe. A mí. Fuerte serepindia que lleva tu nombre, sigues acá, sigo aquí, no estas, estoy contigo, estas sin mí, vivimos sin él «nos», morimos solos... Esa extraña sombra que me mira, que me acusa, que me llama, esa sombra en el espejo... En la ciudad de la eterna primavera, el frio nos robó lo primaveral, y la ausencia los amaneceres. Me dijo el frio, que el recuerdo entraría por la ventana si no la cerraba.

Si con tu cuerpo rompes mi carencia, con tu alma mi oscuridad, con tus secretos mis verdades, con tu boca mi soledad. Sin con una oportunidad, le das vida a este poema improvisado.


Cuando en aquella madrugada entre el frío, entre sabanas, tras un instante de placer, te dije «Te Amo», y la vida cambio para siempre...

lunes, 5 de junio de 2017

Susurros del Autor VI (Cuentos Cortísimos)

1.
Siempre habrá parpadeos que nos instiguen a seguir escribiendo, así como manos precisas que cumplan esa labor clandestina. Del alcohol y de amores, lo se casi todo. Del adiós, de eso no sé nada... Le susurró al oído antes de besarla.

2.
¡El que lleno mil páginas de poesía que alababa talentos y dotes que no posees! Que maquillaste de ventaja y de amor lo que fue pura conveniencia personal, hasta el último momento muy a pesar que mis lágrimas caían al suelo una y otra vez... Ese era Yo.

3.
No soy ofrenda, soy blasfemia. Por eso me mereces.


4.
Con todos los nudos que produjiste en mi garganta confeccionare una «horca» ... Colgare en ese patíbulo todos los sueños que deben morir. Le dijo a ella, la mujer que más había amado.


5.
Si todos piensan que me quiero suicidar quiere decir que he crecido como escritor; lo estoy haciendo bien... Tomo el papel y la pluma, por última vez.

6.
Pero lo inevitable era opcional, simplemente seguiste tu plan, rompiendo todo a tu paso... Haciendo inevitable la tragedia que fuera gloria.

7.
Y la nieve, enfría y endurece su ya helado corazón... Ese corazón que latía emocionado en mis manos, ahora es de hielo. Susurro el viento a la montaña.

8.
 Sonrío, no porque sea fácil. Porque es «necesario».

9.
Entonces aprendes a aprender y Ya no eres tú, si no el nuevo ser, el que sabe lo que no sabía. Y entiende. Cerró el libro tras la última página, vio reflejada su historia en aquel viejo libro.

 10.
 Hoy he visto la Luna Llena taparse el rostro asustado, para que mis Ojos Licántropos no la contemplen. Se escondió tras nubes grises como la tristeza que llevo. Pero lo brillante y luminoso no se tapa nunca.




jueves, 11 de mayo de 2017

Sortija de tortuga

Una sortija de tortuga y la vida en el bolsillo. El silencio en sus labios y el vacío en mi existencia. Cada vez es más difícil de someter a la post verdad esta situación, este pseudo sentir, este casi romance que tú y yo hacemos vía teléfono.

Frente al ordenador anémico de inspiración pienso; en la resolución de esa primera vez, aquella enorme fuerza de voluntad de la cual hoy carezco. Me abrace a la noche y resulto muy fría. Cuando tú me amabas las tardes eran igual de aburridas que ahora; solo que Yo no me daba cuenta por verte los ojos a cada momento.

La sortija de tortuga, el silencio de la noche, las memorias calumniando y mis pocas ganas de combatir la incógnita. Conversando con mis demonios antes de la media noche; debo contarles que de nuevo no te creo... Sobre la palestra evidencia toda, frente al corazón bruma encantadora de amnesia. Una sortija de tortuga y la vida en el bolsillo.
El silencio en sus labios y el vacío en mi vida. Esta seriedad clarividente, muda pero que vocifera de verdades. Son más que kilómetros porque lastima y da vida, por eso escucho tu voz, aunque me diga mentiras.

Hojas sueltas, estrategias de mi pluma, extravagancias de mis sueños, calumnias de mis sentimientos. ¡Recuerdos, memoria! El silencio se oye igual, incluso ahora que es más tuyo, que de nadie.
Y hablarle a ese Otro Yo, desconocido y exiliado.
Muchas lágrimas desperdiciadas en regar un jardín que no quiere florecer. Sé que estoy equivocado; sé que espero en vano; sé que amo a un fantasma y los fantasmas no existen. Porque estás aquí, aunque no estés. Escupió fuego el Dragon, pero el mundo ya estaba inundado en lágrimas de adiós.

A veces, solo a veces sos libro y pluma, cielo y estrella, silencio y coro, mentira y verdad.
El resto, solo sos todo. Todo y todos sos.
Te soñé, apenas una ínfima fracción del tiempo en el tiempo onírico, te soñé; pero estaba despierto. ¿O eras tú quien me soñaba a mí?

La sortija de tortuga, el silencio de la noche, las mareas de la mente, del espíritu por así llamarlo, la fuerte corriente del corazón halando mis costas de aquí para allá y viceversa. 

Muchas lágrimas desperdiciadas en un jardín que no quiere florecer; y la sortija de tortuga en tú mano.

Un beso en tu nombre

No todas las huellas pudiste borrar, para evitar que haga tu carta astral. Ya estoy tan cerca, son delgadas fibras apenas, aquello que en su momento fuera una cadena.
Mi ínfima dosis diría de tu recuerdo, que esta noche tiene ganas de intoxicarme a caudales. Con tu copa de vino rosa, como siempre, como nunca...

     El hombre de lata buscaba un corazón, mira que Yo llevo años queriendo dejarlo perdido y tampoco he podido... Siento el vino aun recorrer mis venas, de a poco diluyéndose entre la sangre y las lágrimas que dan forma a este ser humano. Este enojo aletargado que revive con el insomnio, que se fortalece con la nula posibilidad.

Y me sonrío solo a media noche acá en la oscuridad de mi buhardilla, porque siempre cínica la tragedia personal. Siempre ahí con uno, sin ti. 
Te compadezco, porque sufrimos lo mismo, y sé que duele tanto, tantísimo el corazón como para morir. Entonces cerré los ojos, el aroma de noche de verano me beso los sentidos, me embriago los momentos, me puso un beso en tu nombre.

     Las cuerdas de la guitarra solfean de ida y vuelta, el viento las trae a mis oídos, me susurran historias de camas, camas que no son mías. En la esquina de ese pensamiento de cara al viento fugaz de este deseo de verte, me vi en otra calle en otra vida, en un cuento que no es...

¿De qué día será la noche en que nos reencontremos en los sueños?  Tu eres mi religión, la única creencia ciega que poseo. Y como todas las religiones, no eres más que una ensoñación de la mentira...Que sea sencillo no quiere decir que alguien tenga ganas de hacerlo. Un tango o foxtrot da lo mismo, la mente danza cuando abrís el cajón de recuerdos. Dulces voces de ayeres, mordisquean el enjambre de sentir.

Ese beso que el olvido me pone en tu nombre.






domingo, 9 de abril de 2017

Viendo una Fotografía

Más duradero que el silencio, más cómplice que la soledad. ¿Quién no ha despertado de un sueño con la sensación de haber perdido algo importante? Creyendo que el sueño era la realidad... Un simple beso, un despertar juntos que le daría salida a este aparente conflicto irresoluble. Hoy, entrando en la segunda mitad del mes del año, de todo me genera ciertos sentimientos casi inconfesables ver tu fotografía...

Esta especie de atlas o almanaque de la psique que consiste en narrar en expresar con palabras aquello que ocurre en el interior de mi mente, el malestar lo hace a uno internarse en una otredad radical, en un momento que no es ninguno y que no volverá a pasar.  
Quiéreme un poquito, aunque sea mentira en verdad necesito que alguien me lo diga. Como el Jazz que para mí es arquetipo, para ti el silencio en tu medio natural. Tu postura ante el universo, frente a mi mundo giratorio.

Sin embargo, te quiero, porque sos ese vuelo, ese viaje taciturno que transforma de a poco mi mundo, creyendo, viendo que la muerte no existe. Del Averno nos traeremos una bestia hermosa pero terrible. ¿Quién no ha despertado de un sueño con la sensación de haber perdido algo importante?
 Creyendo que el sueño era la realidad...

Un simple beso, un despertar junto le daría salida a este aparente conflicto irresoluble.

Que la prisión del tiempo no le pasa factura. Sábados de eminente farmacopea musical, de lluvia tocando la ventana, de mis ganas esperando a tus ganas, de la indiferencia ganando la lite. Imaginarla así, recostada durmiendo la siesta. Imagínate, imaginarla, sabes lo que es para mí. No, no sabes... Porque Yo tampoco lo sé ya. Acá con ganas de ese cigarrillo que no llegara, que no prendo más por amor la permanencia, la inútil necesaria retórica del auto remedio.
Ah como si fuese fácil y aun así quiere uno, mira vos, che mira tantos años y broncas y amoríos, la barra.

Hoy, entrando en la segunda mitad del séptimo mes del año, me genera ciertos sentimientos casi inconfesables ver tu fotografía...