jueves, 16 de julio de 2015

Peripatético

Si, aquel elemento abstracto que transmite ideas, ideas que se tornarán de cuando en vez en tacto, tacto que me regalará de nuevo el paraíso.
Obseso conceptual del rojo suave de tus labios por la mañana. Mirá que besarte es ciertamente terrenal, un acto que al mismo tiempo no carece de pretensiones de proporción divina.

Mi corazon errante a disposición de quien quiera utilizarlo. Pero advierto que solo late viéndose en unos ojos color marrón... Está muy bajo el cielo, pero sigue lejos el horizonte... Suspiré, se me fugo un ápice de vida al ver tu fotografía.
Me pongo peripatético. Pero es por una causa superior a mí. Parecida a la Muerte, pero que me permite volver a respirar también. Y eludir un atributo característico; aunque generalmente no privativo, para dar continuidad al desajuste moral y racional que supone amarte.

No tengo nada contra la investidura arquetípica, yo mismo soy arquetipo que contraria a otro, por mera antonomasia.


Abducir de esos locos consagrados a interrumpir el flujo normal de los acontecimientos las ganas de ver el sol bailar con la luna. Mira que seguís siendo el mejor de mis paliativos para esta realidad tirana.